La
reina del pop está sufriendo las consecuncias de su discurso en la
marcha de las mujeres, y también ha sido vetada por una radio de Texas
Ampliar fotoMadonna sobre el escenario de la marcha de las mujeres en Washington el pasado fin
“Honestamente, es asquerosa. Creo que se hace daño a sí
misma y hace daño a esa causa”, respondió el presidente Trump cuando le
preguntaron por el discurso de Madonna en la marcha de las mujeres el
pasado día 21 en Washington. Un evento al que acudieron las cantantes,
actrices y presentadoras más famosas de Estados Unidos, pero en el que
Madonna se llevó todo el protagonismo cuando proclamó que había pensado
“más de una vez en volar por los aires la Casa Blanca con tres jodidas
bombas”. Esa afirmación seguía
con un “pero sé que eso no cambiaría nada. No podemos caer en la
desesperanza. Debemos amarnos los unos a los otros o morir, y yo elijo
el amor”, pero los afines a Trump, el magnate mismo y los titulares en
los medios se quedaron con lo primero. Durante toda la semana se ha
publicado que el servicio secreto iba a investigar a la reina del pop
por terrorismo, y ella lanzó un comunicado en sus redes sociales
explicando, por si alguien no lo sabía, que desde hace 35 años lo suyo
es la música y no los atentados. Finalmente, en su segunda entrevista
como presidente en la Fox el pasado martes, Donald Trump sentenció:
“Pensé sobre ella, bueno y sobre unas cuantas más pero sobre ella en particular, que lo que dijo es una desgracia para nuestro país”.
Discurso de Madonna y respuesta de Donald Trump en la Fox
En la marcha de las mujeres
hubo muchos discursos en contra de Donald Trump, pero por alguna razón
Madonna está siendo el objetivo de los contraataques casi en exclusiva.
Es un personaje público que desde sus inicios ha acumulado tantos fans
como detractores y ahora puede parecer una diana fácil porque tiene 58
años y menos poder, influencia y éxito que otras cantantes o actrices
jóvenes y de moda. Días antes de las palabras de Trump, una cadena de
radio de Texas anunció que las canciones de Madonna no sonarían en sus
programas “de forma indefinida”. El director de la emisora declaró en un
comunicado que el veto a Madonna “no era una cuestión de política, sino
de patriotismo”, y que no iban a pagar royalties a una artista “con
sentimientos antiamericanos”. Además, animaba a todas las emisoras a
boicotear a la diva. Para colmo, el portavoz de la Cámara de
Representantes Newt Gingrich dijo que Madonna “debería ser arrestada”.
ampliar fotoMadonna y Cher durante la marcha de las mujeres en Washington Kevin MazurWireImage
La historia se repite para la reina del pop. En 2003 publicó el videoclip de su canción American Life,
y al final del mismo unos dobles de George W. Bush y Sadam Hussein se
encendían un puro y se profesaban gestos de cariño. La cantante retiró
el clip unos pocos días después cuando estalló la guerra de Irak.
Aseguró que lo hacía “porque ya no tenía sentido ya que creó el vídeo
para concienciar de los horrores de la guerra”, y ya no había solución
porque el conflicto había empezado. Siempre quedó la duda de si se
retractó por miedo a sufrir el boicot que padecieron otros artistas,
como el grupo country femenino The Dixie Chicks, que declararon que les
avergonzaba ser del mismo Estado (Texas) que el presidente Bush y fueron
vetadas por todas las radios y e incluso se llegaron a quemar discos
suyos en plena calle. Al año siguiente Madonna demostró que le gusta el
riesgo. Salió de gira y proyectó en las pantallas esas imágenes de Bush y
Sadam, y en algunas ciudades fue abucheada.
Cyndi Lauper se sube al carro y opina sobre las palabras de Madonna
Madonna ha insistido estos días en que no apoya la violencia
y que partes de su discurso fueron sacadas de contexto, ya que su
discurso empezó con un rotundo “quiero comenzar una revolución de amor”.
Sus explicaciones tampoco han convencido a algunas mujeres y artistas
que comparten su causa. Cindy Lauper ha dicho que le agradó ver a
Madonna participar en la manifestación,
pero que “no ayudó a la causa porque el enfado no es mejor que la
claridad y la humanidad”. Lauper alabó el discurso de Scarlett
Johansson, “porque compartió su historia y fue elocuente”, pero no el de
Madonna “porque gritar solo provoca a la gente pero no ayuda a abrir
sus mentes”.
Además de con el comunicado, Madonna podría haber
reaccionado recordando que en 1991 Trump intentó seducirla en repetidas
ocasiones y ella le rechazó, y después el magnate intentó junto a su
publicista vender a los periódicos sensacionalistas que había sido él el
que declinó las insistentes declaraciones de amor de la cantante. La
respuesta de Madonna ha sido más sutil y curiosa. Hace dos días cambió
la privacidad de su perfil de Instagram.
Para todos aquellos que no la siguen, la cuenta aparece vacía y no se
puede comentar en ella. La reina del pop ha querido bloquear a haters y seguidores de Trump que podrían descargar en ella su odio e ira. Para sus followers
de siempre, Madonna compartió justo después una imagen con dos libros, y
el siguiente mensaje: “Mantén la mente aguda, el corazón abierto y el
alma viva”
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